No Tiene Por Qué Vivir Con Dolor Articular (You Don’t Have to Live With Joint Pain)

Causas y Tratamiento del Dolor Articular

No Tiene Por Qué Vivir con Dolor Articular Agudo

Las articulaciones participan en prácticamente todas las actividades que hace. Movimientos simples como caminar, doblarse y girar requieren el uso de las articulaciones de la cadera y de las rodillas. Normalmente, todas las partes de estas articulaciones funcionan juntas y se mueven fácilmente sin dolor. Sin embargo, cuando se sufre de una enfermedad o lesión en una articulación el dolor que se genera puede limitar gravemente su capacidad para moverse y trabajar.

Ya sea si está considerando un reemplazo total de la articulación, o sólo está empezando a explorar tratamientos disponibles, este folleto es para usted. Le ayudará a comprender las causas de su dolor articular y opciones de tratamiento. Lo más importante, le dará la esperanza de que puede hacer más cosas de las que disfruta, con un dolor mucho menor.

Una vez que lea este folleto, no deje de hacerle cualquier pregunta que tenga a su médico. Informarse lo más posible le ayudará a elegir el mejor tratamiento para aliviar su dolor articular, además de permitirle reanudar sus actividades normales.

Comprender las Causas del Dolor Articular

¿Qué es una articulación?

Una articulación está formada por dos extremos de 2 o más huesos que están conectados por franjas de tejidos gruesos llamados ligamentos. Por ejemplo, la articulación de la rodilla está formada por el hueso inferior de la pierna, llamado tibia o canilla, y por el hueso del muslo, llamado fémur. La articulación de la cadera es una enartrosis formada por una parte esférica, o cabeza femoral, en el extremo superior del hueso del muslo, y el cotilo o acetábulo en la pelvis.

Los extremos del hueso de una articulación están cubiertos con un material, suave y resistente llamado cartílago. El cartílago normal permite un movimiento prácticamente sin fricción. El resto de las superficies de la articulación están cubiertas por un tejido delgado y suave llamado sinovial. Éste produce líquido que actúa como un lubricante para disminuir la fricción y el desgaste de la articulación.

Causas Comunes del Dolor Articular

Una de las causas más comunes del dolor articular es la artritis. Los tipos más comunes de artritis son:

Artrosis (OA)

, que en ocasiones recibe el nombre de artritis degenerativa pues es un “desgaste” que implica la ruptura de cartílago de las articulaciones. Cuando un cartílago se desgasta, los huesos se rozan entre sí, causando dolor y rigidez. La OA generalmente se presenta en personas de 50 años o más, y frecuentemente, en quienes tienen antecedentes familiares de dicha enfermedad.

Artritis Reumatoide (AR)

, que produce cambios químicos en el sinovial, lo que causa que éste se inflame y aumente de grosor. A su vez, el líquido sinovial destruye el cartílago. Esto tiene como consecuencia la pérdida del cartílago, dolor y rigidez. La AR afecta casi tres veces más a las mujeres que a los hombres, y puede afectar a otros órganos del cuerpo.

Artritis Postraumática

, que se puede desarrollar después de una lesión en la articulación en la cual el hueso y el cartílago no sanan de manera adecuada. La articulación ya no es lisa y estas irregularidades provocan un mayor desgaste de las superficies de la articulación.

Necrosis Avascular

, que puede aparecer cuando se priva al hueso del suministro normal de sangre. Sin la adecuada nutrición de la sangre, la estructura ósea se debilita y puede ceder y dañar el cartílago. La afección con frecuencia se produce luego de un tratamiento con cortisona a largo plazo o luego de un trasplante de órgano.

Obtener un Diagnóstico de Calidad

El control médico de la artritis y de la degeneración articular lo puede realizar un médico de familia, un internista o un reumatólogo. Sin embargo, cuando el tratamiento médico no es efectivo, se debe consultar a un cirujano ortopédico para determinar si la cirugía es una opción. En algunos casos, el cirujano ortopédico puede ser el primer médico que vea a un paciente y le diagnostique artritis.

Evaluación Ortopédica

Ya que cada evaluación ortopédica es distinta, existen muchos exámenes de uso común que un cirujano ortopédico puede considerar en la evaluación de la afección de un paciente.

En general, la evaluación ortopédica normalmente consiste en:

  • Historia clínica completa
  • Un examen médico
  • Radiografías
  • Exámenes adicionales según sea necesario

Es necesario obtiener los antecedentes médicos para ayudar al cirujano ortopédico en la evaluación de su salud general y las posibles causas de su dolor articular.

Lo que el médico ve durante el examen médico, que incluye la postura al ponerse de pie, el análisis de la manera de caminar, sentarse y acostarse ayudan a confirmar (o descartar) los posibles diagnósticos. El examen médico también le permitirá al cirujano ortopédico evaluar otros aspectos importantes de sus caderas y piernas incluyendo:

  • Tamaño y longitud
  • Fuerza
  • Amplitud de movimiento
  • Hinchazón
  • Reflejos
  • Afecciones a la piel

Si experimenta dolor en la articulación de la cadera, es posible que le examinen la espalda ya que el dolor de la cadera puede ser, de hecho, el resultado de problemas en la parte baja de la columna.

Después del examen médico, normalmente la evaluación de radiografías es el siguiente paso para hacer el diagnóstico. Las radiografías ayudan a mostrar la magnitud del daño existente o de la deformidad articular. Una radiografía anormal puede revelar:

  • Estrechamiento del espacio articular;
  • Quistes en el hueso;
  • Espolones en los extremos de los huesos;
  • Áreas de engrosamiento óseo llamado esclerosis;
  • Deformidad o alineación incorrecta.

En ocasiones, es posible que se necesiten exámenes adicionales para confirmar el diagnóstico. Los exámenes de laboratorio de su sangre, orina o de líquido articular pueden ser útiles en la identificación de tipos específicos de artritis y para descartar ciertas enfermedades. Las radiografías especializadas de la espalda pueden ayudar a confirmar que el dolor de cadera no se debe a un problema a la espalda.

Puede ser necesario tomar imágenes de resonancia magnética (MRI) o un escáner óseo para determinar la condición del hueso y de los tejidos blandos de la articulación afectada.

Para ayudar al cirujano ortopédico a hacer el diagnóstico, sería útil que anotara las respuestasde las siguientes preguntas antes de la cita:

  • ¿Dónde y cuándo tengo dolor?
  • ¿Por cuánto tiempo he sentido este dolor?
  • ¿Tengo enrojecimiento o hinchazón alrededor de mis caderas?
  • ¿Cuáles actividades diarias son difíciles de hacer ahora?
  • ¿Alguna vez dañé la articulación o la usé demasiado?
  • ¿Hay alguien de mi familia que tenga problemas similares?

Tratamiento Opciones

Luego de la evaluación ortopédica, el cirujano ortopédico revisará y analizará los resultados con usted. De acuerdo con su diagnóstico, sus opciones de tratamiento pueden incluir:

  • Medicamentos;
  • Fisioterapia;
  • Suplementos del líquido de la articulación;
  • Reemplazo de la articulación.

Medicamentos

Se usan muchos medicamentos diferentes para tratar el dolor y la rigidez producida por la artritis. Uno de los tipos de medicamentos que más comunmente se recetan son los agentes antiinflamatorios no esteroideos (AINE), que se pueden tomar a largo plazo para reducir tanto el dolor como la hinchazón causados por la artritis.

Otro tipo de medicamento recetado para reducir el dolor agudo y la hinchazón son los corticoesteroides. Las inyecciones de corticoesteroides ofrecen un alivio del dolor más rápido y eficaz. Sin embargo, se pueden usar sólo algunas veces al año ya que pueden debilitar el hueso y el cartílago. Además, los corticoesteroides pueden causar otros posibles efectos secundarios graves, por lo que un médico debe controlar su uso.

Fisioterapia

La fisioterapia puede ser útil en el control de la OA y RA. Por ejemplo, un fisioterapeuta puede recomendar:

  • Ejercicios isométricos (“flexiones”) para ayudar a desarrollar fuerza muscular sin someter las articulaciones inflamadas a un desgaste excesivo
  • Ejercicios isotónicos (“extensiones”) para aumentar aún más la fuerza muscular y ayudar conservar la función
  • Caminatas diarias, usando un bastón o dispositivo de ayuda según sea necesario

Suplementos del Líquido Articular

En el caso de aquellos pacientes que no mejoran con los medicamentos o la fisioterapia, las inyecciones de “lubricante de articulación” pueden brindar alivio temporal. Se inyecta en la rodilla un suplemento del líquido articular, el cual actúa como lubricante para la articulación dañada. El calendario de inyecciones en la articulación y la duración del alivio del dolor varía de acuerdo con el tratamiento elegido y el paciente en particular. Sin embargo, estas inyecciones no curan la rodilla afectada y puede ser necesario un reemplazo de articulaciones a medida que empeora con el tiempo.

Reemplazo Total de Articulaciones

El reemplazo total de articulaciones generalmente está destinado para pacientes con enfermedades artríticas graves. La circunstancias varían, pero generalmente los pacientes considerados para un reemplazo total de la articulación son aquellos en que:

  • Las limitaciones funcionales no restringen sólo el trabajo y la recreación sino también las actividades cotidianas del diario vivir
  • El dolor no se alivia con los métodos de tratamiento más tradicionales, como los descritos anteriormente, con el uso de un bastón ni restringiendo las actividades
  • Existe rigidez considerable de la articulación
  • Las radiografías muestran una artritis avanzada u otros problemas

¿Qué es el reemplazo total de articulaciones?

El reemplazo total de la articulación es un procedimiento quirúrgico en el cual se extirpan ciertas partes de una articulación dañada o afectada por la artritis y se reemplazan por un dispositivo plástico o metálico llamado prótesis. La prótesis está diseñada para permitir que la articulación artificial se mueva igual que una articulación normal y saludable.

El reemplazo de cadera implica reemplazar el fémur (cabeza del hueso del muslo) y el acetábulo (cavidad de la cadera). Generalmente, la cabeza artificial con su vástago está hecha de un metal fuerte y la cavidad artificial está hecha de polietileno (un plástico duradero resistente al uso). En el reemplazo total de rodilla, la articulación artificial se compone de metal y polietileno para reemplazar la articulación dañada. La prótesis se ancla con el cemento óseo o se cubre con un material avanzado que permite que el tejido óseo se desarrolle en él.

Los reemplazos totales de articulaciones de cadera y rodilla se han estado realizando desde los años sesenta. Hoy en día, se ha descubierto que estos procedimientos tienen como resultado un restablecimiento importante de la función y una disminución del dolor en el 90% al 95% de los pacientes.1 Aunque la vida útil esperada de los reemplazos de articulaciones convencionales es difícil de estimar, no es ilimitada.

Hoy, los pacientes pueden esperar beneficiarse posiblemente con los nuevos avances que pueden aumentar la vida de las prótesis de cadera y rodilla.

Avances Recientes en el Reemplazo Total de Articulaciones

Cerca de medio millón de reemplazos de cadera y rodilla se realizan cada año en los Estados Unidos usando prótesis convencionales de metal o plástico. Como la mayoría de estos procedimientos son exitosos, con los años, las articulaciones pueden empezar a soltarse y ser inestables, lo que requerirá una cirugía de revisión (repetición).

Estos problemas, junto con el hecho de que cada vez más pacientes activos y jóvenes están recibiendo reemplazos totales de articulaciones, y los pacientes mayores están viviendo por más tiempo, han presentado un desafío para la industria ortopédica para intentar prolongar el ciclo de vida de los reemplazos totales de articulaciones.

Las recientes mejoras en técnicas quirúrgicas e instrumentación ayudarán a aumentar el éxito de su tratamiento. La disponibilidad de materiales avanzados como el titanio, las prótesis de cerámica, y los revestimientos de plástico nuevos, le entregan a los cirujanos ortopédicos opciones que pueden ayudar a aumentar la longevidad de la prótesis.

Prevenir Posibles Complicaciones de la Cirugía

La tasa de complicaciones luego de la cirugía es muy baja. Las complicaciones graves, como la infección articular, se producen en menos del 2% de los pacientes.2 Sin embargo, como ocurre en cualquier procedimiento de cirugía mayor, los pacientes que se someten a un reemplazo total de articulaciones tienen riesgo de presentar ciertas complicaciones, la gran mayoría de los cuales pueden evitarse o tratarse exitosamente. Las posibles complicaciones incluyen:

Infección

La infección puede producirse en la herida o en el área que rodea a la nueva articulación. Esto puede producirse en el hospital, después de que el paciente regrese a su hogar o años después. Después de la cirugía, los pacientes con reemplazo de articulaciones reciben antibióticos para ayudar a evitar infecciones. Es posible que necesiten tomar antibióticos, por el resto de sus vidas antes de someterse incluso a procedimientos médicos menores para reducir la posibilidad de que se propaguen infecciones en una articulación artificial.

Coágulos

Los coágulos pueden ser el resultado de muchos factores, incluyendo la disminución de la capacidad para moverse del paciente después de la cirugía, que hace más lento el movimiento de la sangre. Existen muchas maneras de reducir la posibilidad de que existan coágulos, incluyendo:

  • Medicamentos anticoagulantes
  • Medias de compresión elásticas que mejoran la circulación de la sangre en las piernas
  • Botas plásticas que se inflan con aire para aumentar el flujo de la sangre en las piernas
  • Elevar los pies y las piernas para evitar que la sangre se acumule
  • Caminar cada hora

Congestión Pulmonar

La neumonía siempre es un riesgo después de una cirugía mayor. Para ayudar a que los pulmones no se congestionen, se les asigna a los pacientes una serie de ejercicios de respiración profunda.

Volver a Moverse

Le puede resultar sorpresivo que a los pacientes con un reemplazo total de articulaciones se les inste a pararse y comenzar a moverse tan pronto como sea posible después de la cirugía, incluso el mismo día de la cirugía.

Cuando esté médicamente estable, el fisioterapeuta le recomendará algunos ejercicios para la articulación afectada. La fisioterapia es una parte clave de la recuperación. Para disminuir las molestias que provocará inicialmente la actividad, se recomiendan analgésicosprevios a la terapia. Además, el fisioterapeuta analizará los planes para la rehabilitación luego del alta del hospital. Dependiendo de sus limitaciones, un terapeuta ocupacional puede proporcionarle instrucciones sobre cómo usar algunos dispositivos que le ayuden a realizar las actividades diarias, como ponerse calcetines, alcanzar artículos domésticos y bañarse. El administrador de casos analizará los planes para su regreso a casa y se asegurará de que posea toda la ayuda necesaria para apoyar una recuperación exitosa.

La Vida Después de un Reemplazo Total de Articulaciones

La inmensa mayoría de las personas que han tenido una cirugía de reemplazo de articulaciones experimentan una disminución drástica del dolor y un mejoramiento considerable de su capacidad para participar en las actividades de la vida diaria. Sin embargo, la cirugía de reemplazo de articulaciones no le permitirá hacer más de lo que hacía antes de que aparecieran sus problemas en las articulaciones. Su médico le recomendará el nivel más adecuado de actividad luego de esta cirugía.

En las semanas siguientes al reemplazo total de articulaciones, se indican algunas restricciones en cada actividad del paciente. Es posible que sea necesario usar un bastón o un andador por varias semanas. Probablemente se le prohibirá arrodillarse y saltar durante el primer mes. Pueden pasar hasta 6 semanas antes de que se le permita conducir. El cirujano ortopédico y el fisioterapeuta le entregarán recomendaciones específicas.

Cuando esté totalmente recuperado, la mayoría de los pacientes pueden volver a trabajar, aunque algunos tipos de trabajo, como el de construcción y algunos tipos de carpintería, y ocupaciones que implican subir repetidas veces o a alturas, puede que no sean recomendables para personas con un reemplazo de articulaciones. También, deben evitarse las actividades atléticas que impliquen esfuerzo excesivo en el reemplazo de la articulación, como el esquí, básquetbol, béisbol, deportes de contacto, carreras a distancia y saltos frecuentes.

Después de un reemplazo de articulaciones, una buena regla general es que las actividades físicas aceptables:

  • No deben causar dolor, incluido el que se siente luego de terminar de realizarlas;
  • No deben rozar la articulación como ocurre con las carreras o los saltos;
  • No deben forzar la articulación hasta la máxima amplitud de movimiento;
  • Deben ser agradables.

También es importante para una persona con un reemplazo de articulaciones mantener su peso corporal lo más normal posible. El desgaste y el aflojamiento de la articulación, aumenta con el aumento de peso.

Converse con su Médico

No tiene por qué vivir con dolor articular agudo y las limitaciones funcionales que esto provoca. Incluso si no ha experimentado resultados adecuados con los medicamentos y otros tratamientos tradicionales, el reemplazo total de articulaciones le puede traer el alivio que ha deseado por tanto tiempo y le permitirá volver a realizar sus actividades favoritas.

Escriba una lista con las preguntas sobre su afección, sus inquietudes y la manera en que un reemplazo total de articulaciones podría beneficiarlo. Luego, programe una cita para conversar con su médico, y tome notas sobre sus respuestas y recomendaciones.

Recuerde, incluso si su cirujano ortopédico determina que el reemplazo de articulaciones es una buena opción médica para usted, la decisión final depende de usted.

Visite www.aboutStryker.com para obtener más información sobre el reemplazo de articulaciones.


Referencias:

1. White, R., Allman, J., Trauger, J., Dales, B., “Clinical Comparison of the Midvastus and Medial Parapatellar Surgical Approaches,” Clinical Orthopaedics & Related Research, 1999, 367: 117-122.
2. Hanssen, A.D., et al., “Evaluation and Treatment of Infection at the Site of a Total Hip or Knee Arthroplasty,” JBJS, Volume. 80-A, No. 6, June 1998, pp. 910-922.